El arte de pedir dinero

Escrito por Jorge Pérez Arellano el jueves 22 de enero, 2009 - 20:49

Cuando parece que ya conocemos todas las formas posibles que existen para pedir dinero en la calle, siempre surge algo nuevo que nos sorprende. El ingenio, necesidad, flojera o como usted lo quiera ver en que el mexicano consigue monedas en la calle es de verdad sorprendente...

Dejemos un lado el porqué lo hacen. Cada quién debe tener sus razones y nosotros una opinión al respecto. Muchas veces culpa de las autoridades pero también con corresponsabilidad de quienes lo hacen, porque tampoco es un secreto que hay gente que vive de eso, que ha adoptado "el limosneo" como modo de vida porque en verdad deja dinero.

Yo creo que casi todos nos hemos topado con el típico señor que te dice que necesita dinero para "completar el pasaje de regreso para su rancho", o la señora que te muestra una receta -enmicada eso sí, para que no se arrugue- de las medicinas que necesita su hija para aliviarse. También estan aquellos que se instalan en alguna esquina o banqueta y se limitan a poner su "vasito" para pedir la coperacha. Son como el estereotipo de personas que piden limosna y que estamos acostumbrados a ver. ¿O no?

Pero a lo largo de los años que tengo (que no son muchos) también he podido ver cómo se ha ido transformando esta industria de pedir dinero en la calle. Es más, hay señores que ya ni se molestan en decir completas las frases de ¿Me podría ayudar con una moneda? o el tradicional "Una limosnita por el amor de Dios", no que va, ya sólo se limitan a decir "Deme una moneda" como si fuera una orden, o "Ay con lo que guste cooperar", ¿cooperar para quién y porqué? ¿quién me coopera a mi? o ya de plano nomas estiran el vaso para que le "eches el peso".

Y cuando todo pareciera que el mercado se limitaba a gente mal vestida, sucia y con hambre, aparecieron otros que con cualquier pretexto se adueñaron de las calles en busca de dinero. Los limpiaparabrisas que en lugar de limpiarte el carro te lo rayan (aguas con que les digas que no porque hasta insultado sales), los éstudiantes indígenas que se pasan un día entero con su alcancia -¿y a qué hora estudian?-, los alumnos de escuelas privadas y públicas que te piden cooperación para sus candidatas a reina o su viaje de fin de año, los voceadores que luego de ofrecerte un periódico te cuentan que no han comido en 4 días y te ruegan que te apiades de ellos, los chavos que te piden dinero para centros de rehabilitación que nadie sabe dónde están, aquellos "emprendedores" que te piden que les completes su "liderato" ¿¿??, los jóvenes que te piden para completar el camión -que parece que lo van a comprar porque todos los días piden-, en fin, mil y una manera de sacar dinero sin hacer absolutamente nada.

Existe la leyenda urbana de que muchos de ellos, gente que toda la vida se ha dedicado a pedir limosna, vive en muy buenas casas y con suficiente comodidad. Mails que circulan por Internet haciendo cálculos que al final, según los números, una persona que trabaja en un crucero gana más que un profesionista en un día...

Casos hay muchos, y si usted estimado lector conoce alguno que se me haya pasado, me gustaría que lo comentara, para saber qué otras maneras hay de ganarse el dinero cómodamente en la calle,
que para eso la creatividad, necesidad o ingenio nunca sobran...

¿O usted qué opina?


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